Cuidadora gestiona incineración de una anciana en pleno confinamiento y no avisa a la familia para poder seguir usando el domicilio de la fallecida

El pasado mes de marzo, en pleno confinamiento, ocurrió un desgraciado suceso en la ciudad de Leganés, según los datos aportados, una mujer que se dedicaba al cuidado personal de una anciana, decidió una vez esta hubo fallecido, gestionar la incineración de la mujer de manera directa con la funeraria, sin avisar a sus familiares.

Este acontecimiento a conmovido a los vecinos de nuestra ciudad, puesto que después de llevar a cabo tales actos, la mujer siguió ocupando la vivienda con la intención de que los familiares de la fallecida conocieran el suceso lo más tarde posible. 

Para agravar la situación, la cuidadora ocupó la vivienda exigiendo a los familiares de la difunta la cantidad de 15.000 euros para abandonarla.

Estos hechos han generado gran controversia en nuestra ciudad, y desde Legans BC queremos resolver algunas de las dudas legales que se han generado al respecto. 

  1. ¿Supone un delito los actos llevados a cabo por la cuidadora de la anciana?

No, la obligación de la cuidadora pasa por notificar tales acontecimientos en primer lugar al médico de la difunta y en segundo lugar ponerse en contacto con la funeraria para llevar a cabo el proceso de incineración, pero en ningún caso supone un delito el mero hecho de no avisar a los familiares. 

Queremos señalar que la actitud de pedir a los familiares una cantidad de dinero para abandonar la vivienda si puede catalogarse como un delito de extorsión, regulada por el art.243 del CP el cual establece una pena de 1 a 5 años de prisión. 

2. ¿ Se considera okupación que la mujer se quedase en el piso sin avisar a los familiares? 

Atendiendo a la jurisprudencia del Tribunal Supremo al respecto de el delito de okupacion, debemos tener en cuenta que se exige para que este se lleve a cabo«el lugar destinado a la habitación de una persona, lugar cerrado donde se reside y se satisfacen las condiciones de vida íntima del hogar familiar, al cual no se puede acceder, ni contra la voluntad del morador, ni por fuerza, ni por intimidación».

Por tanto, y siendo el inmueble okupado la vivienda de la difunta anciana, la cuidadora pasó a okupar la vivienda desde el momento del fallecimiento de la mujer, existiendo fundamentos legales para los familiares de argumentar un delito de allanamiento de morada ajena, tipificado por el art. 202.1 del CP con una pena de prisión de 6 meses a 2 años.

Desde Legans BC queremos ofrecer el pesame a la familia de la difunta, y queremos ofrecer a nuestros lectores una vision más clara y definida de estos hechos producidos.

Si necesitas un abogado especialista en Derecho Civil o en Derecho Penal, puedes ponerte en contacto con nosotros a través de este formulario.

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